Hacía mucho que no caía enfermo. La última vez fue esa vez que casi me muero de una enfermedad del estómago, hace seis (6) meses. Hoy tengo angina. Me la agarré ayer.
Ayer estaba mal. Muy. Me dolía TODO el cuerpo, tenía (tengo pero menos) placas y fiebre. Me sentía (siento) como una marioneta oxidada. Todos mis movimientos me cuestan una barbaridad. Pero hoy algo mejoró… ya no es tan malo.
Lo curioso, es que tengo que tomar dos pastillas (bastante más grandes de lo que uno espera por ser una simple *angina*) y un caramelo específicamente para desinflamar la garganta y poder tragar algo más que puré.
Otra curiosidad que me llamó la atención, es que no me pasaba como cuando era chico, que me sentía mal dos días o tres, y después me ponía bien… no. Ayer mismo, después de tomar el medicamento, me sentía un rato bien, y otro rato mal, bien-mal, bien-mal, con una rapidez pasmosa. El dolor de cabeza que iba pasando de la parte de atrás a la parte de adelante, la fiebre que subía y bajaba, transpiración… inclusive en un punto de ayer (más cerca de la cena) me temblaba el pulso. TE LO JURO, BOLUDO.
Hoy estoy un poco mejor, pero la cabeza me siguió doliendo hoy a la mañana, pero ya no a la tarde. Las placas de mierda estas me tienen loco. ESO todavía me molesta… y mucho. Sigo chupando caramelos para desinflamarlas. Estoy podrido de tomar agua natural.
Lo que sí redescubrí y debido al mal humor que me provoca mi estado empecé a re-odiar es que cuando vos abrís una caja de medicamentos (pastillas), el prospecto siempre está doblado de forma de impedirte a vos que saques los putos blisters, por lo que tenés que cerrar ese lado y abrir el otro. Eso me puso de la nuca. No sé ¿acaso los laboratorios con toda la guita que ganan no pueden calentarse en doblar los prospectos de otra forma, o meterlos de otra forma aunque sea?. No me digan que no porque no se los cree nadie, ¿OK?.
Fuera de eso, estoy por terminar el libro de R. Pettinato y ya empecé el de Henning Mankell. El de Baudelaire quedó relegado, no sé bien porqué. Ya tengo en mente otros libros para comprar.
Ayer estaba mal. Muy. Me dolía TODO el cuerpo, tenía (tengo pero menos) placas y fiebre. Me sentía (siento) como una marioneta oxidada. Todos mis movimientos me cuestan una barbaridad. Pero hoy algo mejoró… ya no es tan malo.
Lo curioso, es que tengo que tomar dos pastillas (bastante más grandes de lo que uno espera por ser una simple *angina*) y un caramelo específicamente para desinflamar la garganta y poder tragar algo más que puré.
Otra curiosidad que me llamó la atención, es que no me pasaba como cuando era chico, que me sentía mal dos días o tres, y después me ponía bien… no. Ayer mismo, después de tomar el medicamento, me sentía un rato bien, y otro rato mal, bien-mal, bien-mal, con una rapidez pasmosa. El dolor de cabeza que iba pasando de la parte de atrás a la parte de adelante, la fiebre que subía y bajaba, transpiración… inclusive en un punto de ayer (más cerca de la cena) me temblaba el pulso. TE LO JURO, BOLUDO.
Hoy estoy un poco mejor, pero la cabeza me siguió doliendo hoy a la mañana, pero ya no a la tarde. Las placas de mierda estas me tienen loco. ESO todavía me molesta… y mucho. Sigo chupando caramelos para desinflamarlas. Estoy podrido de tomar agua natural.
Lo que sí redescubrí y debido al mal humor que me provoca mi estado empecé a re-odiar es que cuando vos abrís una caja de medicamentos (pastillas), el prospecto siempre está doblado de forma de impedirte a vos que saques los putos blisters, por lo que tenés que cerrar ese lado y abrir el otro. Eso me puso de la nuca. No sé ¿acaso los laboratorios con toda la guita que ganan no pueden calentarse en doblar los prospectos de otra forma, o meterlos de otra forma aunque sea?. No me digan que no porque no se los cree nadie, ¿OK?.
Fuera de eso, estoy por terminar el libro de R. Pettinato y ya empecé el de Henning Mankell. El de Baudelaire quedó relegado, no sé bien porqué. Ya tengo en mente otros libros para comprar.
