"Si no me quieren en vida, cuando muera no me lloren"
Volví con esta sección poco popular que se presentó meses atrás en este humilde blog. Se preguntarán ustedes: ¿qué es esa frase?. Bueno, dejenme comentarles como llegó a mi persona: el otro día, un día de calor (como tantos otros de enero por Rosario), me fui a hacer un par de cosas, y pasé por mi disquería amiga, porque tenía un crédito que pedía a gritos ser gastado. El crédito era bastante abultado, porque le devolvimos dos DVDs que eran una regia garcha, así que me llevé cuatro discos: Show, de Las Pelotas (petición de mi Sr. Padre); Pérdida, de Coki & the Killer Burritos (disco de un rosarino, bastante mediocre por cierto); Quieto o Disparo de Migue García (sí, así, sin la "L"), hijo de Charly García y María Rosa Yorio; y El Regreso, de Andrés Calamaro. Este últmo había rondado mi mente durante los últimos días, porque se habló mucho de la emotividad del show, cosa que quedó registrado en este disco en vivo. Y aquellos que me conocen, saben mejor que nadie que a mi me encantan los discos en vivo (especialmente si están bien grabados, como es el caso de este) por este motivo, así que me lo traje.
Cuando llegué a mi casa, me puse a escucharlo, y la canción que abre el disco, es una canción que yo la he escuchado, pero nunca le presté la atención suficiente, puesto que tiene un aire medio flamenco extraño. Esa canción es El Cantante, título de su anterior placa discográfica. La canción habla de como el cantante se debe a su público, y demás. Es casi una canción de agradecimiento que compuso Rubén Blades para sus fans (bah, así lo veo yo, ojo...). Reitero, como la canción no era de AC, no le di mucha importancia a la letra, pero el otro día, llegando al final de la canción, choqué con esta frase que se canta como un grito de principios, y una vez cantada, el cantante sigue repitiendo la parte que dice "no me lloren", lo cual estaba cargado de una emotividad (para mí, no se si tanto en el show) muy grande. Es una frase que, de manera simple y efectiva, explica el sentimiento de la antihipocresía que siento. Es tan chocante y verdadera, que estoy pensando seriamente en ponerla como epitafio.
Aparte, yo creo que todos hemos visto la hipocresía que se genera alrededor de una muerte o un fallecimiento, toods lloran, todos recuerdan las cosas buenas... en fín, como alguien dijo alguna vez: "la muerte hace ángeles de todos nosotros...".
Pero para mí, ya saben... si no me quieran en vida, cuando muera no me lloren...
Por BbG