EL PRE
Ellos se encargaban de que el olor de las elecciones se adelantara lo suficiente como para asquearte. De pronto, todos son enemigos de todos, y cada uno de ellos son lo mejor que hay. Las diferencias que no supieron limar durante el año, son objeto de folletos que te acosan en el umbral de tu propia casa. Te tocan el timbre de tu casa, para darte cosas, te llaman por teléfono a tu casa… cualquier coincidencia con un supuesto de acoso, es puta casualidad. La cantidad de papeles, panfletos, folletos y demás parafernalia electoral es abrumadora, exponiendo una contaminación visual que nadie (nadie) tiene derecho a recibir en un lugar a donde va a estudiar.
Sorpresivamente me entero de proyectos que son aprobados, algunos sin mí más mínimo conocimiento y otros, peor aún, sin ni siquiera interesarme, porque benefician a gente de años inferiores, más precisamente de primero… que no votan (!). El único razonamiento que ampararía este tipo de estrategia sería el siguiente: que algún idiota ya en el segundo año de la facultad diga “mirá, eso era lo que yo buscaba el año pasado. Ya está, yo los voto”. En ese caso, esta gente debería prenderse fuego.
Todos los días algunos de estos sujetos pasan durante la clase (no antes, ni tampoco después) y la interrumpe, para que, con una sonrisa socarrona y una simpatía despreciable, te informe: quién es, a que se postula, los proyectos de su partido. Yo creo que, vienen los de rangos más altos (porque siempre son candidatos a presidente, vice-algo o primer secretario de algo) para tratar de demostrar que están cerca de los estudiantes. Basándome en la misma teoría, puedo decir que en una de las listas, los nombres de los postulados aparecen como Porra Medrano, Negro Pinto, Juancha Rodríguez, etc. ¿Qué se supone que debo pensar yo de esto?, ¿qué seriedad se puede esperar?, ¿qué tanta cercanía quieren demostrar?, ¿no se supone que son estudiantes como nosotros?, entonces es probable que los tengamos de compañeros en alguna materia ¿o no?, ¿acaso, el hecho de que los conozcamos por su sobrenombre daría una (falsa) sensación de confianza?, se supone que los vamos a ver, no tiene porqué preocuparse en demostrarnos que de vez en cuando bajan el cielo para estar entre nosotros, los simples estudiantes mortales.
Y por favor, no olvidemos las coloridas remeras con las inscripciones de sus partidos, y los carteles que te ocupan pizarrón, pizarrón que VOS usas para dar clase. Pero lo más decadente de todo esto, es que ese panorama que acabo de describir es solo el pre de las elecciones. Cuando estás transitando el pre, te preguntas: ¿puede ser peor?... Claro que sí. Está el durante. El tan temible durante las elecciones. Continuará...
