Los rumores dicen que Quintin armaría la película con ayuda de Leon, hermano de Jimi, y tendría a su disposición el catálogo completo de música para su film. El largometraje se comenzaría a filmar a fines del corriente año en las ciudades de Seattle, Washington, Nueva York, Toronto y Londres.
De comenzar a realizarse la película, esta sería una más que se suma al boom de los bioptics de los músicos, que tiene como protagonista a diferentes personajes tales como Ray Charles, Johnny Cash, Janis Joplin y Kurt Cobain, por nombrar sólo algunos de los trabajos más recientes.
Dada toda la información anterior, la única cuestión que aún no está esclarecida es quien va a interpretar al temible Dios de la guitarra en la pantalla grande. Las primeras versiones hablan de Lenny Kravitz, aunque desde un punto de vista personal, no creo que pueda lidiar con un papel de la talla de Hendrix. Digo esto sin poner en duda su capacidad como músico y el (aparente, superficial y copia) de su parecido. Mi crítica se centra en la (posible) incapacidad de LK para actuar, dando así, una imagen distorsionada del mítico personaje que era Jimi. Me parece que si quieren conseguir una repercusión similar a la de las películas de Ray Charles y Johnny Cash (ambas con nominaciones a los Oscar), deberían depositar su confianza en algún actor que se digne a estudiar y aprender el oficio de ser Jimi Hendrix arriba y abajo del escenario. No deberían tratar de convertir a un músico en actor, sino a un actor en Jimi Hendrix.
Mi opinión puede sonar un poco dura y prejuiciosa, pero como fan de Hendrix no puedo dejar que se deforme (o inclusive se tergiverse) su mensaje. Ese mensaje que quería dar a través de su música y de sus acciones. Espero que sólo comiencen a rodar la película una vez que un actor haya podido aislar y asimilar la esencia del fenómeno Jimi Hendrix.
Para comprender mejor mi opinión, pido a los nuevos lectores que se remitan al primer posteo, que abre este blog.
Informó B.
