Si, volví. Tardé, pero volví. Honestamente no entiendo a que se debe mi alejamiento del blog, pero se que no me sentía con ganas como para publicar nada.
Por ahí fue, porque la computadora está loca (esas cosa que le agarran a las maquinas una vez cada tanto) y el otro día se la tenía que llevar el pibe que siempre me la arregla. Entonces vino el miercoles a la tarde, para ver que pasaba, así ya se la llevaba, y resulta que la muy hija de puta anduvo mejor que nunca el día miércoles, mientras estaba él. Una completa locura que solo me pude pasar a mí.
Dejando de lado el tema de my ill computer. Quier centrarme en los efectos catastróficos que puede causar el alcohol. Pero cuando digo esto, no me refiero a los efectos a largo o mediano plazo que todos sabemos que causa, sino a los inmediatos, y tampoco hago referencia a la salud, sino esos levantes locos que sobrio no harías. Y tampoco digo de los levantes de las minas feas. Hablo de eso que hasta cierto punto la mayoría de la gente considera sagrado: la amistad.
Dada la introducción del tema, yo me pregunto: ¿es malo el hecho de quere comerse a una amiga?, ¿o es acaso esta actitud condenable?. No se que pude llegar a pensar el resto de la gente, pero para mi la mejor forma de iniciar una relación (duradera) es con una amistad, me parece que el hecho de que antes que novios hallan sido amigos, es una ventaja, porque los dos realmente se conocen. Pero la gente encuentra en la amistad un obstáculo enorme, para amliar sus sentimientos hacia una persona del sexo opuesto. ¿es ilógico lo que estoy disciendo?, ¿suena poco coherehte?. Perdón, pero vale la aclaración: todo lo dicho anteriormente acude a una relación en serio. Distinto es el tema del que se quiere encarar una amiga (ambos en pedo) para sacarse las ganas esa sola noche. Ahí (yo, no se los demás) no creo que podría volver a mirarla, o mejor dicho, las cosas nunca volverían a ser como alguna vez fueron. No se, es algo que no entinedo.
