martes, 24 de abril de 2007

GANGRENA

El otro día me corté la uña del dedo gordo de la pata y se ve que algo quedó mal. Como siempre, como es costumbre. No es la primera vez que me pasa. Porque a mi como que se me encarnan y yo tiro y las saco, revuelvo, meto púa. En una de esas metidas de púa toqué algo que no va, algo que no debería haber tocado, entonces me empezó a salir sangre, sangre, sangre... y no paraba. Tampoco es la primera vez que me pasa así que no me asusté. Sé, soy consciente, de que cada vez que termino de excarvarme la uña me tengo que poner un desinfectante como Pervinox o algo parecido para no *perder* el dedo.
Me acuerdo que cuando era chiquito y me pasaba lo mismo un médico me dijo que esa infección puede llegar hasta no sé que arteria que hay por ahí abajo en la pata y que la infección puede hacerse un viajecito hasta mi corazón y pararlo para siempre. Honestamente no sé si será cierto, pero no lo creí en ese momento y no lo creo ahora. En especial porque muchas-muchas veces me ha quedado el dedo violeta por días y no pasa nada más que el dolor.
El dolor. Dolor fue el que sentí con esta última auto-insición. Tiempo después de ver brotar la sangre me había higienizado (me lavé la gamba con jabón) y me había puesto el desinfectante, pero como siempre después de cierto tiempo empieza a doler. Se infecta (de alguna forma) y se va poniendo violeta. Y empieza a doler. Nada novedoso.
A la mañana siguiente me levanté con dolor, como esperaba. Pero de repente el dolor fue demasiado. Me costaba pisar, cosa que con las últimas auto-excavaciones no me había pasado. Así y todo me levanté y me fui al gimnasio. En los ejercicios de pierna, la fuerza y la sangre se concentran, como es obvio, en la pierna y por consiguiente en el pie. La acumulación de sangre en un lugar infectado no es lo mejor. Me dolió como el infierno.
Llegué a mi casa y me bañé e hice la desinfección correspondiente, aunque el pie no mejoró recién hasta hoy en estos momentos. Aun hay un resabio de gangrena, pero se está yendo.
A veces pienso que sería interesante que me amputen el dedo gordo, pero después razono y digo "no, no es muy *normal* alguien que no pueda mantener puesta una ojota". Ese es mi principal argumento contra la amputación.
Les dejaría una canción, como hacen en todos los chotologs, pero ya escribí demasiado así que entiendo su aburrimiento porque yo también estuve, estoy y estaré del otro lado.
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