martes, 27 de marzo de 2007

GRAN HERMANEANDO

Ayer leí esto, y la verdad que hacía un tiempo que tenía pensado escribir sobre el tema. Yo no sé si se habrán dado cuenta, pero nunca está de más dejar las cosas explícitas y en claro: Milio habla de Gran Hermano. Ese programa decadente que se trata de una muchedumbre de gente viviendo en una casa, aislados del universo.
Tiene razón Milio cuando dice que hay gente que se esucda bajo la frase "es la vida misma", pero no, hermano, no es la vida misma. ¿Acaso vos en tu vida hacés cosas en donde te *sos consciente* (¿?) de que te está mirando mucha gente?, ¿acaso en tu vida vos entrás a un cuarto acolchonadito (como los manicomios) y nominás a alguien para que se vaya de tu vida?. No. Entones, como primera mediad, creo yo, la gente debería comprender que se trata de un juego. PORQUE NO ES MÁS QUE ESO. Y si nos vamos a poner exquisitos e ideales, digo que los mismísimos medios no deberían poner *una y otra vez* videos de lo que pasa en ese programa, no deberían COMER ALEVOSAMENTE DE GRAN HERMANO. Pero todos somos aves de carroña, y la moral y el sentido del interés general quedan a un lado para ganar la franja horaria. Todo hombre tiene su precio.
Además, en esta 4ta temporada, buscan la depravación absoluta de sus participantes, generando —y aprovechándose de las generadas— tensiones, tanto sexuales como de caulquier otra índole. La explotación de estos recursos, lleva a que los participantes del juego generen odios y amores entre el público, que es quien en definitiva los vota —garpando, obviamente, un canon por ello— y hace continuar el juego. Tanto desean el público y la producción que el juego no muera, que *hacen reentrar a participantes anteriormente expulsados*. Esto, cabe destacar, también se ha visto en ediciones anteriores, lo cual deja al descubierto —o por lo menos da una idea bastante clara— de la guita que debe generar este tipo de programa.
Lejos de ser rechazado por el público en general por tratarse de un programa estúpido, sin ningún tipo de relevancia para nada, Gran Hermano se ha ganado un lugar —cada vez mayor a medida que el juego avanza— en las charlas cotidianas de la gente. Uno, que no lo mira y no está interesado en mirarlo se siente fuera de foco. De hecho, algunos de nosotros, lo que mayormente aprendimos del progarma y de sus integrantes fue a través de la esucha de charlas de los demás, y no por encontrarnos sentados frente al televisor mirando como se lavan los dientes.
Seguramente me queda más por decir de esto, pero no tengo ganas ahora mismo. Así que lo único que voy a hacer, es tomarme la libertad para citar el último párrafo que inspiró esta nota, y que es culpa del puño y letra de Milio, un gran escritor. No tengo más que acoplarme ciegamente a las palabras de este párrafo:
"Ya me sentia una persona fuera de mi tiempo y de mi espacio.
Siempre tuve la sensacion de haber nacido de manera prematura o tardía a mi
época. Definitivamente, esto me lo termina de confirmar. A esta sociedad, cada
día la entiendo menos."