¿Alguien sabe que son los e-trash?... ¿no?. Bueno, eso espero, porque si nadie los conoce con anterioridad, mejor para mí. Es un concepto que inventé yo mismo. Es así como deseo bautizar a los posts que leen tanto en este humilde blog como en el siempre más humilde espacio.
¿Por qué?. Simple: no son más que eso, electronic trash, es decir, basura electrónica. Realmente es así, aunque también pensé en bautizarlos como cybernetic trash, pero me pareció *demasiado* largo y un tanto complejo. Fue entonces en donde apareció en mi mente como un relámpago la denominación “e-algo”… y la palabra “trash” me copa.
Tal vez sea un tanto despreciable y miserable lo que voy a decir, pero necesitaba alegría esta semana, y —por más ultrasalvajemente pelotudo que parezca— este concepto puso alegría en mi negro corazoncito. Haber hecho algo que nadie hizo antes, en un lugar donde nadie lo había hecho —al menos eso es lo que creo, y si no, por favor no me lo informen, porque me sacarían de mi pequeñita burbuja de alegría—. Ahora entiendo como se sentía Graham Bell.
