No sé como empezar. No veo manera de iniciar. ¿Cómo decir la importancia que puede tener una amistad en la vida de uno?. Me odio por ser este el primer post dedicado exclusivamente a él. Es patético caer en el cliché de 'nadie se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde', pero caí. Y no se si arrepentirme o agradecer... o las dos.
Por eso estuve muy perdido en estos días, y lo voy a seguir estando, hasta que me recupere del violento gancho en la mandíbula que esta situación me encajó. Le conté a todo el mundo la misma historia, menos a él, porque se que no quiere escucharla. Y aun así me siento semi-vacío. No porque el resto no haya captado lo que quise decir, ni mucho menos. Sino porque él me entinde mejor que nadie. Tanto que, tal vez, la vio venir y no dijo nada. Pero me mata el hecho de que no quiera escucharme.
Me di cuenta entonces, que hay cosas que nadie (pero nadie-nadie) más sabe, sólo él y veo que no necesito contárselas a nadie más, que las pueda digerir. No sé como hace, pero siempre tiene una palabra de aliento, un comentario positivo... algo que te da ánimo. Cuando vos estás hundido en la silla, es el que viene y te palmea la espalda diciendo que 'no pasa nada', que 'le pasa a todo el mundo', que 'no hay de que preocuparse', y vos le creés... porque no tiene razón para mentirte. Es el tipo que ve la situación de mierda que vos estás pasando con humor, y te hace una joda y vos, en vez de enojarte (que sería lo lógico), te cagás de la risa, porque sabés que tiene razón. Te saca una sonrisa en un mar de lágrimas.
Esa misma columna, ese mismo pilar, es el que me sacó el apoyo. Justificadamente tal vez. No sé. No estoy seguro. Pero de lo que si estoy muy seguro es que hoy no está. Y fue ese momento en donde me corrieron la columna en la que me apoyaba en que me empezé a caer. Y rápido. Caí y di contra el suelo... mal. Si bien sabía que él me aguantaba y mucho... me doy cuenta de que no tomé plena conciencia de la magnitud de su palabra, de la grandeza de sus acciones. Por ahí fue por el hecho de haberlo tenido siempre. Por tenerlo durante toda la vida (tomesé literal).
Cuando caí me acordé de una frase que yo siempre digo y ahora veo incompleta: 'los grandes hombres no son los que nunca se caen, sino los que luchan por levantarse'. Pero me doy cuenta, ahora que caí, que no es fácil levantarse. Y mucho menos solo. Me avivé que él nunca me dejó caer, como espero no haberlo dejado caer yo, porque sino sería un mal amigo y no estaría devolviendo lo que él me da.
Hoy, caído en el suelo, la mano que no me dejaba caer no está. Tengo otras manos: los muchanchos, ella... pero la de él es la que más necesito. Puede sonar gay, pero no me interesa, porque la gente que me conoce sabe que no es así. Él sabe que no es así.
El otro día, en este estado de mierda, me puse a escuchar 'Amigos' de los Enanitos Verdes. Otro cliché, pero necesario. Puse el CD en diskman (porque la lectora de la computadora no anda) y la escuché... un par de veces. En el medio de la canción me ví a mi mismo con la cabeza gacha y los ojos vidriosos... derrotado. Pero lo más patético de la situación es que yo sabía que él no iba a estar y que me iba a volver a caer.
El tiempo dirá si me levanto o si no, si lo hago solo o no, si me ayuda la gente o no, si él me estira la mano o no. No me queda más que ahora, el momento.
Si él está leyendo esto, se que va a entender quien es y de lo que hablo. El resto por favor no pretendan que les explique nada, ni pregunten nada.
Te deseo lo mejor. No creo tener más nada que decir.
