sábado, 3 de septiembre de 2005

Cosas que quizás nunca entienda (parte I)

1. Que la gente no acepte que hay personas (me incluyo) a las que les resulta aburrido ir a bailar. ¿Porqué?: porque como soy un tipo al cual le importa mucho la música, no tolero que haya gente que no sabe lo que está bailando (puchi, cumbia) y que para colmo, canta esas letras delictivas con bases idénticas entre sí, sintiendose identificado.
Para ser honesto, esa actitud realmente me revuelve las tripas.
Pero también está el especimen que te dice: "la canto y la bailo para divertir, para joder un rato". Vos disculpáme flaco, pero no. Hay formas de pasar el rato sin llegar a ese nivel de decadencia, en donde se canta y se baila una letra que describe (bajo un ritmo absolutamente invariable) de manera perversamente vulgar las miserias de la clase baja argentina. Realmente un tristeza.
2. Que la gente tenga que saber cuando es tu cumpleaños: esto ya me ha pasado en reiteradas ocasiones, pero les voy a contar la última porque es la que más me acuerdo:
El miércoles 31, estabamos organizando un cumpleaños sorpresa que había el otro día y terminamos hablando de los cumpleaños venideros y los que pasaron. Yo callado en la punta, escuchaba atento esperando la pregunta que me sacara del trance:
J: Y vos cuando cumplís, B?
B: el 30 de junio.
J: pero... ya pasó tu cumpleaños.
B: sí.
J: Ay!, B. Como no nos avisaste?
B: para que?
J: para saludarte e ir a festejarlo!
B: pero a mi no me interesa festejar mi cumpleaños. (esa es otra cosa que no entiendo, y que será tema de una entrega próxima)
J: Ay!, B. Que decís?
B: en serio.
Desausiada, J, decidió dejar de lado la conversación sobre la fecha de mi cumpleaños y retomar la conversación sobre un cumpleaños que sí se iba a festejar el día siguiente.