I'm gonna eat you alive...
Ayer vimos Super Size Me en Inglés. La gente que me conoce sabe que no me gusta McDonald, más allá de la comida, porque es una empresa con la cual me encuentro en desacuerdo, y poseo una gran envidia, porque gana muchisimo dinero. No es por ser socialista o zurdo, va más allá de eso (obviamente no lo soy)... para ser honesto, siento una terrible repugnancia hacia ese payaso hijo de un millón de putas: Ronald McDonald. Básicamente representa todo lo que odio.
Bueno, dicho eso, volvemos a cuando vi Super Size Me en Inglés ayer. La película muestra números reveladores y cosas realmente asquerosas. El mejor ejemplo de esto es el paquete que te ofrecen en McDonald (obviamente el más grande) que acá en Argentina (todavía) no existe: el Super Size (de ahí el título). Es desagradable ver el tamaño de semejante menú, sus proporciones son descomunales, sin mencionar la cantidad de porquerías que contiene y su contenido graso.
De más está decir, que como era en la hora de Inglés, no llegamos a ver toda la película, pero el pedazo que vimos (el que nos servía para hacer los ejercicios) causó en mi persona el efecto contrario. Lejos de tenerle asco a la comida de McDonald, me dieron unas ganas locas de comerme un Super Size, pero solo eso. Quiero decir, no voy a pisar un McDonald, a menos que esté disponible un Super Size. No quiero morir sin haber provado eso.
