Un día como hoy, 5 de abril, pero de 1994 Kurt Cobain -líder de Nirvana- se disparó un tremendo escopetazo a la cabeza. Y así se apagó la luz de un genio de la música grunge. Mentor y guía de una generación, Cobain no pudo soportar el éxito y la fama y muchisimo menos su adicción a la heroína. Su legado en la tierra son discos con las composiciones más oscuras y enfermizas que se hayan escuchado jamás, y su hija Frances. También hay un puñado de versiones "a lo Cobain" de clásicos de rock.
Creo que no queda nada más para decir, exepto que no te olvidaremos Kurt.

